La crítica de “Ocio y más Madrid”.

“Agua, azucarillos y aguardiente”, del gran Federico Chueca -el cual “se sube” también al escenario del Teatro de La Zarzuela, quien bromea sobre si en un futuro le dedicarán “una plaza o hasta un barrio”- es el cuarto montaje de ‘Proyecto Zarza’, que anteriormente se atrevió con “La revoltosa”, “El dúo de la africana” y “La verbena de la Paloma”. El brillante Nando López es el encargado de esta personal adaptación del libreto de Miguel Ramos Carrión, con la magnífica escenografía de Amelia Ochandiano. Este acercamiento del “género chico” -no por ser una categoría inferior sino por su duración, en torno a una hora- a las generaciones más jóvenes también sorprende y encanta al público más adulto, tal y como comprobamos “in situ”. Después de superar un casting numeroso, los intérpretes seleccionados demuestran el porqué han sido elegidos: su virtuosismo vocal, junto con su desparpajo y espontaneidad, cautivan.

Momentos gloriosos de la representación son el delicioso y cuidado “Coro de niñeras” o el duelo arrabalero entre Manuela y Pepa con el “me has levantao el novio”, como motivo central de la discusión, con un Madrid mágico y castizo de fondo que forma parte de la idiosincrasia de la capital.

El grupo de cámara -integrado también por jóvenes músicos- interactúa y complementa esta zarzuela que respeta sus elementos definitorios pero añade otros novedosos desde el respeto, el cariño y la profusa admiración.

En el posterior coloquio que pudimos mantener con los 17 actores-cantantes les pedimos que definiesen con una única palabra o adjetivo la esencia de sus personajes y todos ellos coincidieron en que la pasión es el rasgo común que les une a la hora de interpretarlos.

Esperamos con muchas ganas nuevos montajes de Proyecto Zarza, para que los más jóvenes descubran la grandeza de un género que no debe desaparecer y que les brinda múltiples posibilidades para trasladar sus inquietudes y sus reivindicaciones y para que los más mayores rememoren los éxitos (en su versión 4.0) que forman parte de nuestra historia musical.