La crítica de “Ocio y más Madrid”.

Poder disfrutar en familia de un clásico del cine, hecho musical, con voces espectaculares y golpes de humor que arrancan las sonoras carcajadas de los niños y la sonrisa cómplice de los adultos, es posible en el Teatro Maravillas.

¿Quién no recuerda el camino de baldosas amarillas, los zapatos de rubíes de Dorothy y el misterioso y enigmático Mago de Oz, un lugar de sueños y deseos posibles ubicado detrás del arcoíris? En su periplo, la protagonista se encontrará con personajes inolvidables: el Espantapájaros sin cerebro, el Hombre de Hojalata sin corazón y el León sin valor. Entre todos comprenden que en la vida “solo no puedes, con amigos sí”: entre todos derrotan a la Bruja del Oeste y entienden -gracias al Mago- que nosotros mismos construimos un universo de felicidad y de júbilo.

El “Mago de Oz: el Musical” (con 10 temporadas en cartel) impresiona por la brillante calidad de las voces de los protagonistas, potentes y dulces, que hacen que la sonrisa se dibuje y no desaparezca en ningún momento del rostro de los niños. Sin artificios ni ampulosas pretensiones, el montaje educa, transmite valores y, lo más importante de todo, divierte y entretiene incitando a los más pequeños a imaginar con un enfoque pedagógico enriquecedor admirable.

La brillante caracterización de los personajes se logra gracias a un cuidado maquillaje y a un vestuario exquisito en su elección por su idoneidad. Los guiños y frases cómicas, junto con las dulces melodías, encandilan y convierten a esta función en un plan perfecto para compartir esta fábula de buenos sentimientos que transmite aleccionadoras buenas intenciones.